La “nueva” figura del Dircom como gestor de intangibles

Administrator
La “nueva” figura del Dircom como gestor de intangibles
La “nueva” figura del Dircom como gestor de intangibles

La “nueva” figura del Dircom como gestor de intangibles

133 Visitas


El 80% del valor de las empresas no tiene estándares de gestión ni de medición. Por eso, es fundamental contar con indicadores de intangibles.
El nuevo paradigma del Dircom se caracteriza por realizar una aproximación holística a todo el fenómeno de la comunicación. En los tiempos que corren, este perfil profesional deberá ser capaz de anticiparse a las tendencias, abrazar la especialización, ser transparente, ágil, con conocimiento del negocio, creativo, y sobre todo, estratega. Y, por supuesto, toda esta revalorización se podrá alcanzar si, y solo si, se le otorga una ampliación de sus funciones dentro de la organización. Si esto no sucede (y es frecuente que no suceda), si no se le ubica adecuadamente en el organigrama, se le hará muy difícil gestionar la comunicación, y terminará, lastimosamente, como el jefe de un simple dispensario de notas de prensa. 

Así pues, hace falta un profesional de la comunicación con más peso, interactuando con toda la empresa, orientado a los objetivos y a los resultados, que sea capaz de crear mensajes e historias para todos sus públicos (no uno ni dos, todos los públicos, los internos y los múltiples externos), y que además sea capaz de difundirlos a través de todos los medios a su alcance (los tradicionales y los “nuevos”, los que ya conocemos y los que están por venir). Hace falta un Dircom que sepa medir y convencer del impacto de la comunicación en los objetivos de la organización. 

Pero… ¿cómo hacerlo?
 
El camino es largo y una de las principales complicaciones para alcanzar este objetivo es que aún no existe consenso acerca de la gestión de los intangibles. Es decir, el 80% del valor de las empresas no tiene estándares de gestión ni de medición. Por eso, es fundamental contar con indicadores de intangibles. Las métricas son fundamentales.

Un buen primer paso para que el Dircom pueda hacer adecuadamente su trabajo y logre diseñar un plan de comunicación que ayude a conseguir los objetivos generales, deberá ser abrir un diálogo directo y frecuente con los directivos de la organización. Este podrá ser el punto de partida para que desarrolle sus competencias y llegue a convertirse en un verdadero ‘directivo’. 

Si no lo hace, si el Dircom no se convierte en un ‘directivo’, y se limita a sólo realizar tareas de interlocución con los distintos públicos, sin aportar estrategia, sin crear valor y sin demostrar resultados, gran parte de su labor resultará irrelevante. 

Este problema se suele hacer evidente en los múltiples casos de directores de comunicación que han llegado al puesto por haber sido previamente ‘directivos de confianza’ desempeñando alguna otra labor en alguna otra área funcional. Sólo por este único mérito, se les ponía al frente de la interlocución de la empresa frente a ciertas audiencias específicas. Esta fórmula a veces funciona, pero otra veces, conduce a verdaderos desastres. Actualmente ya no es recomendable. Las empresas de hoy necesitan que el Dircom sea un directivo con capacidad de gestión y no un directivo de confianza convertido en Dircom. 

En cuanto a la relación del Dircom con otros departamentos o funciones que hasta ahora han estado muy cercanos, como los departamentos de marketing o de publicidad, relaciones públicas o RR.HH., lo fundamental será establecer una estrecha colaboración para que los mensajes vayan en consonancia, y que no se produzcan, por ejemplo, contradicciones entre los mensajes publicitarios y los corporativos que se generan hacia los medios de comunicación. Una situación que, aunque parezca absurda, es recurrente. De igual manera, es imperativo clarificar las responsabilidades y funciones de las áreas, de tal manera de que cada vez haya menos áreas grises o de disputa.

Suscríbete






Comentarios: